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Respeto a tus compañeros de trabajo

Ya hemos hablado de que el respeto es el reconocimiento que hacemos del valor que tienen por sí mismos los demás, cosas (concretas o abstractas) y nosotros mismos. Este valor se encuentra presente en diferentes esferas de nuestra vida, incluida la laboral. Se han mencionado anteriormente algunas estrategias para generar el respeto hacia nosotros mismos tanto de nuestra parte como de nuestros compañeros.

 

            Sin embargo, el respeto es un valor que debe generarse de manera recíproca, de nosotros hacia los demás y viceversa. Así, para conseguir el respeto hacia nosotros no sólo debemos respetarnos, sino que debemos comenzar por respetar a los demás. A continuación te presentamos algunas estrategias que te servirán para mantener una actitud de respeto con tus compañeros de trabajo:

 

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Cuida tus conversaciones: cuando platiques con tus compañeros procura tener charlas cortas y amenas. Evita involucrarte demasiado en la vida privada de tus colaboradores o meter demasiado la tuya. Mantén una sana distancia. Esfuérzate por ser agradable y evita ser cortante. Conserva un tono cordial en todas tus conversaciones. Limita hablar sobre temas polémicos como política o religión de manera acalorada dentro de tu trabajo.

 

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Vigila los límites: muchas veces cruzamos las barreras sin darnos cuenta. Esto aplica desde luego para las conversaciones con nuestros compañeros de trabajo, para también para las demostraciones de afecto, las expresiones y la comunicación no verbal. Siempre conserva una distancia física prudente respecto de tus compañeros, dándoles su espacio.

 

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Sé amable y empático: ya hemos hablado de la importancia de la amabilidad y la empatía en el entorno laboral. Recuerda mostrarte siempre así, pues facilitarás el trato con tus compañeros y te permitirá tener un mejor contacto y comunicación con ellos.

 

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Ofrece tu ayuda: no tomes la filosofía de “esa no es mi responsabilidad” frente a tus compañeros. Apóyalos siempre que puedas y ayúdales a amortiguar su carga de trabajo, especialmente si tienes más experiencia que ellos o si estás desocupado. Algún día podrías legar a necesitar de su apoyo. Además ellos agradecerán tu disposición y tu entusiasmo.

 

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Saca a relucir tus modales: además de permitirte un acercamiento más empático con tus compañeros, dirigirte a ellos utilizando las fórmulas “por favor” y “gracias”. Cede el paso a tus compañeros cuando tengan prisa o vengan cargando varias cosas o con las manos ocupadas. Recuerda que el ser directo y preciso no está peleado con el ser amable.

 

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Coordina tiempos: generalmente tu trabajo no se encuentra aislado del de tus demás compañeros, por lo que tus entregas y presentaciones repercuten de alguna u otra forma en los tiempos y movimientos de tus compañeros. Por eso cuida de hacer tus entregas y presentaciones en tiempo, a fin de no retrasar las actividades de los demás. Todos tienen cosas que hacer y el tiempo de cada uno es valioso.

 

 

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Aprecia las diferencias: precisamente las cosas que distinguen a cada uno al interior de una empresa u organización son las que permiten que esta crezca y tenga una visión más integral. Aprovecha los diferentes puntos de vista para desarrollar estrategias de trabajo más completas, en las que todos se sientan partícipes.